Thursday, January 18, 2007

The Allen Library

Hace tiempo que no gloso aquí mis andanzas en la Isla Esmeralda y, como sospecho que este blog tiene más lectores de los dos que suelen tomarse la molestia de dejar sus comentarios (gracias, muchachos), voy a hacer una excepción en la deriva intelectualoide que viene sufriendo la presente bitácora para contar cómo me va por Irlanda.

La principal novedad es el empleo que inicié el pasado 2 de enero en la biblioteca cuyo nombre da título a esta entrada. Se trata de una institución religiosa (alarma, alarma, Agustín vuelve a trabajar para el enemigo!!) fundada por los Christian Brothers y dedicada especialmente al estudio de la historia de Irlanda en los siglos XIX y XX. Tienen de todo, legajos polvorientos y manuscritos inclusive. Mi labor es rutinaria: catalogación, entrada de datos en los ordenadores, y algo de investigación sobre sus fondos, que es la parte más interesante con diferencia. Estoy aprendiendo bastante sobre este país, al final voy a tener que hacerlo mío y todo!!

Para ilustrar la experiencia, valga la siguiente imagen del puente sobre el río Liffey a principios del siglo pasado, actual O'Connell Street, tomada de una exposición sobre el Easter Rising.



En esa época Irlanda comenzó su definitivo esfuerzo por la independencia sobre los británicos, que tiene como inicio dicho levantamiento, durante la Semana Santa de 1916. Luego tuvo lugar una guerra de independencia y un tratado que desembocó en una muy lamentable guerra civil entre quienes habían combatido juntos contra la corona inglesa. La República de Irlanda fue muy costosa de construir.

1 comment:

Anonymous said...

Me alegro que nos cuentes algo de tu vida por esas tierras célticas (y eso que tu Enemigo está empéñado en perseguirte para darte de comer, ¡Juas!). ¡A ver si al final va a resultar que somos bibliotecarios-documentalistas y todo! ¡Con lo que luchamos para no cumplir el sueño de nuestros profesores de la facultad!

Nota ilustrativa de todo esto: El otro día me encontré con P. L. Lorenzo y, tras charlar un rato sobre su salud, me pidió que me pasase un día por su clase para explicar a los futuros comunicólogos en qué consiste el trabajo de documentalista sobre temas políticos. ¡Ya ves! ¡Yo que quería estudiar Filosofía...(o Filolología o Comunicación Audiovisual, dependiendo de mi nivel de litio en sangre en cada momento)

Un abrazo muy fuerte desde el terruño. Seguiré tus avances personales en las estribaciones de Albión y esa pedazo de historia que estás escibiendo con esos pedazos de protagonistas tan encantadores como frikis.